La semana pasada tuve cierto ánimo esperanzado de que la cosa iba en serio. Si los suecos se han "implicado", a la larga la canalla política pan-europea terminará movilizándose para ir metiendo en cintura a Israel, ese peligro hecho consumado en estado, consentido y favorecido contra toda justicia y derecho. Después incluso me fui tomando las noticias en serio, con ese margen de descrédito que toda la política destilada en los organismo europeos se merece, política de 2ª potencia y trabada ab origine. Pero algo es algo: Reconocer a Jerusalén E. como capital de Palestina (lo que debiera haber sido garantizado desde el fatídico 1947, hace 70 años) y boicotear cualquier actividad político-diplomática israelí en ese sector de la ciudad. Bien. Poco, casi nada, pero algo. Bien.
Sin embargo la realidad se impone con toda su pervesa carga, atormentadora. Primero el boletín de Zenit de ayer, increíble si no fuera tan probable:
No tienen agua porque Israel no les da agua, porque no son israelíes, porque son palestinos. Y ya se sabe lo que un palestino vale en la Palestina ocupada militarmente por Israel: Un palestino no vale casi nada (o vale 100 por 1 --> 1 israelí= 100 palestinos).
Y hoy la noticia del "placaje" egipcio, increíble si no fuera también tan probado:
Con lo que la tumba de los palestinos de Gaza tiene ya dos formidables muros: El de hormigón que levantaron los israelíes y el de acero que instalan los egipcios. Paradójica construcción que se oculta y se obvia en el mismo año de las absurdas manifestaciones por la caída del Muro de Berlín. El muro doble contra los palestinos, el muro de Israel más el muro de Egipto, ni se ve ni se siente ni es "muro". En el escenario del nuevo "Berlín-Gaza" sólo faltan metralletas y potentes reflectores y dar la orden de "Fuego!!!" (perros y alambres de espinos y militares encanallados, todo eso, ya lo ha también (les falta el look SS/Stasi, (las ideas exterminadoras también las tienen ya, hace mucho))).
Lo risible es que tengan que ser los suecos quienes levanten esta vez la liebre. Una movilización absurdamente confusa que en la mente desviada de casi todos mezcla actualidad con derechos/justicia y no separa churras de merinas.
El mal está instalado en Sión como se instalaron hace siglos poderes sacrílegos y blasfemos, aquella horrenda "abominación de la desolación". Que, por paradójico que suene, ahora resulta que es el mismo estado de Israel: Una abominación desoladora, el mayor riesgo que se ha consentido desde el final de la 2ª Guerra Mundial, mucho más peligroso que la antigua URSS o que el potencial demente de los USA.
La victima, realmente, es todo el mundo, amenazado por la furia satánica del Islam gracias a la siniestra coartada que Israel les procura, una serpiente que se muerde la cola. Pero la victima primera son los palestinos, la victimada Palestina aplastada por la bota estrepitosa y manchada de sangre de Israel.
Mientras todo esto es tan evidente para los cristianos de Tierra Santa - testigos y victimas ellos mismos, con un patético plus de sufrimiento - la gente, el vulgo, no sabe/no contesta; o sabe mal y contesta peor.
Estos de aquí son los elegidospara la final de bertsolaris del País Vasco. Gran acontecimiento. Se celebra cada 4 años y es uno de los días más grandes que un vascoparlante puede vivir. Ese día, que esta vez sera el 13 de Diciembre, el euskera se hace arte. La palabra se hace arte. Es literatura oral. Dese antiguo se lleva practicando en Euskal Herria al arte del bertso. Al principio solamente era una forma medida, rimada y cantada de contar ciertas cosas: Noticias, anécdotas, apuestas... todo tipo de cosas relacionadas con el mundo rural o incluso a veces político. Grandes bertsolaris ha conocido la Historia: Fernando Amezketarra, Pedro Mari Otaño, Iparraguirre, empelar, Txirita, Basarri, Uztapide, Xalbador, Amuriza, Sarasua.... En esa nómina de bertsolaris que acabo de nombrar está patetnte la evolución del bertso. Desde el casero que vivía de sus industrias, entiéndase la expresión, al hombre de cierta cultura que habló de amor y patria, pasando por el bohemio que se recorrió latinoamerica cantando canciones de su tierra y a su tierra, el hombre de profunda fe y reconocido atibelicista que desde su rinconcito en Rentería escribia, sabía hacerlo, contra las guerras carlistas y cualquier conflicto armado, halaba de lo que el cura había predicado en la iglesia y resumía en bertsos el apocalipsis sin que le faltara tiempo para hacer reir con su palabra a la gente. Txirrita fue un hombre gigantescamente gordo que murió en Goizueta de un ataque cerebral pero que pasaba por ser el bertsolari más solicitado de su tiempo, un polemista nato y un hombre conchispa de humor insuperable que utilizaba para fustigar a enemigos y a contrarios políticos. Basarri fue uno de los grandes del siglo XX. Trabajó durante años en el batallón de trabajadores después de la guerra civil y de aquellos años nacen sus innumerables bertsos contando historietas de todo tipo. Ganó un par de veces la txapela del campeonato del Pais Vasco, es dcir, resultó campeón igual que Txirrita anteriormnte. ztaide llegó un poco más tarde. Hasta la irrupción de Egaña nadie había conseguido hacer lo que Uztapide, ganar tres veces seguidas el campeonato, hoy Egaña camina hacia su 5º título, y ser el referente de toda una época e la que todavía los bertsolaris eran de plaza y campeonato. Hay muchísimas historias de estos poetas. El bertso ha evolucinado desde el campo a la universidad. De ser arte de aldeanos ha pasado a ser arte de intelectuales y universitarios. El bertso reuquiere de gran agilidad mental, conocimiento, cultura, astucia e incluso estrategia. El la máxima expresión del euskera. No se si ya he dicho que todo es improvisado. Pues esos personajes que veis arriba son los que esta vez puganara por hacerse con la txapela. El de la izquierda es Egaña, el campeón de campeones. Como bertsolari que fuí y soy, como vascoparlante que soy, como amante de mi lengua que soy y enamorado de los bertsos que por herencia paterna soy ese día me pondré frente a la televisión a las 10 de la mañana y no me alajaré de esta hasta las 10 de la noche. 12 horas de bertsos. Arte, puro arte.
Sábado por la noche y no me apetece salir. Me encontraré con la gente de siempre y tendré que oír lo de siempre en el sitio de siempre, mientras la misma música suena inmisericordemente y los mismos pesados y los mismos gilipollas hacen lo que hacen siempre: el subnormal. Además, hoy hay marejada. Fiestas de quintos o algo x el estilo... mal rollo. Por estas zonas del norte de Navarra es común la barbarie, sobre todo si uno está un pokillo bebido y encima la genética no está de su parte y las neuronas que le han tocado en suerte ya vienen jodidas de fábrica.
Estoy en mi habitación escuchando a Mikel Urdangarin y escribiendo esto con la sola luz de la pantalla y un pequeño flexo. Estoy solo en casa cuidando a mi padre. Mi hermano está currando y mi madre, por una vez, ha salido a cenar con sus amigas.
Un intenso aroma a café invade la habitación. Me encendería un cigarro pero eso en mi casa está prohibidísimo. Lástima. Es lo que me hace falta.
He pasado la tarde dándole al asunto este de estudiar. Oh... que coñazo. Pero bueno, es lo que toca y hay que seguir en la guerra. Hace un rato que he acabdo Pedro Páramo. Hay que leérselo, es muy necesario leer a Rulfo. Señores estamos en Comala.
Sabina, en esa preciosa canción que se llama "peces de ciudad" tiene una hermosa frase en la que dice " en Comala comprendí, que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver" que luego Ana Belén, al versionar la canción, cambió por " en Macondo compredí..." dos grandes pueblos. Tanto Macondo como Comala.
Hoy he leído la última carta que le mandé a Olaia. Que pena me he dado. mucha, mucha, mucha. No espero contestación. Han pasado ya... muchos meses. Estoy como decía Lorca " amor de mis entrañas, viva muerte, en vano espero tu palabra escrita".
Qué será de ella... no se nada desde hace mucho. Me comentaron algo así como que se había echado novio y estaban pa vivir juntos y tal... lo que sí sé es que se va a Chile. Muchas veces meto su nombre en Google para ver si sale algo y resulta que le han dado el Erasmus. A la católica de Chile se va. Ja, ja, a la católica. Con poco católica que es ella.
La verda es que he puesto a Urdangarin y me he acordado de ella. Solía ponerme a Urdangarin cuando estaba mal y yo corría tras ella para hacer de paño de lágrimas. Hoy... donde estás? te habras liado con algun borrokilla de estos que dicen ser euskaldunes, más que nadie y se apellidan fernandez y López y se llaman Arnaldo. Ya me conozco la historia.
Pues la verdad es que uno no puede hacer más que asumir la derrota. Aceptar que te han derrotado. La cuestión es que la derrota se hace ya muy familar y ya ni sientes dolor. Sientes lo mismo, todo el rato lo mismo.
Rescato este post que publiqué hace un tiempo en mi anterior blog. Otro camentario de un conocido me ha hecho recordar que tenía esto escrito por ahí y como me viene muy al caso, lo reproduzco.
No es fácil ser católico hoy en día. Cualquier creyente lo sabe y si es joven habrá podido sufrir el rechazo y la burla de la gente hacia él y hacia la fe católica. Escribo este articulo tras estar pensando en una frase que me dirigió un amigo (que se declara respetuoso con todo pero luego se le ve por que pie cojea):
“como puedes creerte una chorrada como que tres personas son la misma o que la virgen se quedo preñada sin haberse tirado a otro que seguro no sería San José”.
Para contestar a esta frase tengo varios modos. La primera es simplemente que “creo”, con todas mis fuerzas y toda la capacidad que tengo. Y todavía creo que no creo como debería creer, soy hombre de poca fe.
También podría defenderme atacando directamente a los postulados de su ideología, marxismo leninismo, cosa que no me costaría mucho, diciéndole que en verdad el marxismo actual es el opio del pueblo, que aquel que fundó su ideología era un puto burgués que vivió como quiso, no pego un palo al agua en toda su vida y encima se dedico a decir como tenia que funcionar la clase obrera y eso cuando sus fumadas de opio se lo permitían.
Tampoco quedaría demás decirle que Marx era un terrorista y un cabrón. Con Lenin no me meteré, sería muy largo.
Le podría decir que al contrario de los personajes que el toma como líderes, el mío, fue un tío legal, estuvo a pie de obra, fue obrero, convivió con lo peor y más marginado de la sociedad de aquel tiempo (putas, ladrones, los de hacienda, indigentes, leprosos, soldados...), que defendió la paz a ultranza, que se jugó la vida en más de una ocasión por salvar, por ejemplo, a una mujer adultera, que tuvo la valentía para responder a la autoridad moral y religiosa de su época (fariseos...) sabiendo que eso le podría costar la vida y que fue consecuente con sus palabras y hechos hasta acabar colgado, humillado y muerto en una Cruz. Igual que Marx y que Lenin. Y si todo eso no fuera suficiente le podría decir que era hijo de Dios y que resucitó al tercer día.
Indudablemente me lo negaría todo.
Pero vayamos más allá. Esta gente ve los dogmas de fe como un desafío a la inteligencia. Para ellos son cosas absurdas y no pueden entender como la gente puede aceptar este tipo de conceptos. Es el problema del hombre moderno. El hombre teme al misterio y a la duda y para defenderse de lo que desconoce recurre a la ciencia y a ideologías fundamentadas en lo material. Si algo se sale de lo científicamente demostrable ya es mentira o una vana ilusión. ¿Cómo un hombre de hoy, con preparación intelectual media o incluso superior puede creerse en semejante tontería? Decía Pascal que prefería pasar la vida pensando que existía un Dios y luego equivocarse que ignorarlo y luego tener que presentar cuentas una vez muerto, o aquella mítica sentencia “el corazón tiene razones que la razón no entiende” y no creo que nadie se atreva a dudar de la preparación intelectual de Pascal.
El intelecto (de donde viene la palabra intelectual, intellectus), en términos filosóficos, (hoy en día tan de moda para dar explicaciones absurdas por parte de gente que no tiene nada que decir), es la parte de la razón humana que se utiliza para conocer lo necesario. Hay cosas contingentes (creadas, que no existen de suyo) y hay cosas necesarias. Decir que uno solo cree en lo que ve, es manifestar públicamente que no utiliza el intelecto. Por el intelecto se conoce lo esencial de la existencia humana y se llega a conocer, someramente, el concepto del creador, del que todo lo crea y no es creado sino que existe de suyo, lo que nosotros llamamos Dios. Lo único verdaderamente necesario, pues de él nace y depende todo. Digo someramente pues la razón humana se ve desbordada ante la persona de ese Ser puro subsistente, esa cosa que llamamos Dios.
El aceptar un dogma de fe no es ser ignorante, no es ser tonto, es saber que existen cosas que no superan, ser intelectualmente maduro y saber admitir que la razón humana no puede comprenderlo todo. El despreciar y reírse de uno que cree en un dogma, que tiene un credo, denota primeramente poca educación y respeto y en segundo lugar poca capacidad de razonamiento y poco conocimiento de la capacidad y el tamaño del hombre.
Creer en la Trinidad o en la virginidad de María no es una tontería. Creer viene de confiar y se confía en quien se quiere. Yo creo porque amo, si me fundamentara solo en mi capacidad intelectual para creer, no creería en nada. Hay que ser maduro para admitir que no podemos conocerlo todo y entonces solo nos queda confiar, no con resignación, sino con amor. Nosotros no podemos conocer a Dios, pero lo amamos, obsérvese pues la congruencia de la fe católica que dice que amando a Dios se alcanza la contemplación y el conocimiento eterno de Él.
El hombre que teme al misterio y se agarra a la ciencia para resolverlo todo no avanza.
Quien me diga que la fe se fundamenta en postulados no demostrados, recibirá de mi la contestación de que las matemáticas también se fundamentan en dogmas de fe que son los postulados de Euclídes. O que la física tranquilamente se puede ir al carajo con todo lo que guarda la física quántica y todavía desconocemos, y nadie duda de la matemática ni de la física.
Yo querría ser como nuestros mayores, que no tienen explicaciones filosóficas para fundamentar su fe, solamente creen, y tienen la sabiduría de poder responder a una pregunta, por ejemplo, sobre como es que la trinidad puede ser tres personas y a la vez una con esta simple respuesta: “No lo sé, pero es así”.
A mi amigo, el que lleva el respeto por bandera no le digo nada de esto por dos razones: le tengo el respeto que el no me tiene y porque no me entendería.
son galerías de rostros pasajeros, son lugares repletos de ojos fugaces, de gestos vacíos, de multitud sola. Son el lugar de la eterna espera, de las conversaciones mudas, del vagar, vagar, vagar y el seguir vagando quieto.
La gente se arremolina y entra al autobús como desfilan las ovejas al matadero, para seguir llevando, ahora juntos pero separados en un habitáculo, su muerte viva sobre ruedas. Las estaciones de bús son Comala: El refljo del infierno.