sábado, 30 de enero de 2010

Siempre y cuAndo

No tengo ni idea is te has ido ya o todavía andas por aquí. No hace mucho me dijo María que te quedaban ya tres semanas para irte a Chile. No recuerdo si eso fue hace más o menos de tres semanas.
Si te has ido... esperaba al menos un mail, un sms... algo. Parece que he desaparecido de tu vida. No tengo ni idea de quién es ahora el que se despierta por las mañanas y ve tu cara frente a la suya. Tengo entendido que es de Pamplona. Ya me lo imagino.
Pero desde luego esperaba un adios o, por lo menos, un "vete a tomar por culo". Yo que sé.
Triste es además que tenga q ue tener noticias tuyas por medio de un tercero. Parece qu se te ha olvidado escribir o contestar o leer o...
Te acuerdas de cuando te dejo... yo sí. Entonces bien que te venías a mi vera. Hoy me he acordado de aquel lejano tiempo al escuchar esta letra que tanto te gusaba y que tanto me cantabas. A día de hoy, que yo sepa, la vida no te ha abandonado.


Siempre y cuAndo la vida no me abandone,
Persiguiendo algo que mantenga tus manos
Llenas de flores.

Siempre y cuando consiga que ya no llores,
Nunca ya aunque la vida tenga pensados
Temas mejores.


Conduciré camino aunque reviente
En mis talones rompiendo las olas,
Removeré el mundo hasta que te encuentre
No importan los días, que pasen las horas.
Y correré aunque me siga la muerte
Llevo en la bolsa escondido un cuchillo,
Para cortar de mis alas sus redes,
Volar donde estés y quedarme contigo.

Y yo que sé donde he dejado la cabeza,
si pasa el tiempo y sigo rodando por la vida,
Como si en vez de cien años hubiera pasado
(futuro-pasado) un día.
Y yo que sé donde he dejado la cabeza,
si pasa el tiempo y sigo rodando por la vida


Siempre y cuando la vida no me abandone
(pasado-futuro-pasado-un día, un día)
Voy barriendo los restos de mis mentiras
Por los rincones.

Siempre y cuando no digas que te abandone,
Nunca y aunque la vida tenga pintados
Cuadros mejores.


Conduciré camino aunque reviente
En mis talones rompiendo las olas,
Removeré el mundo hasta que te encuentre
No importan los días, que pasen las horas.
Y correré aunque me siga la muerte
Llevo en la bolsa escondido un cuchillo,
Para cortar de mis alas sus redes,
Volar donde estés y quedarme contigo.



Si algún día la espalda cansada
Te llena las manos de humo.
No sé ni que hora es,
Pero estés donde estés
Cuenta con que es seguro...


Conduciré camino aunque reviente
En mis talones rompiendo las olas,
Removeré el mundo hasta que te encuentre
No importan los días, que pasen las horas.
Y correré aunque me siga la muerte
Llevo en la bolsa escondido un cuchillo,
Para cortar de mis alas sus redes,
Volar donde estés y quedarme contigo .



Torcuato Gemini

Mirá qué belleza este poema de Torcuato Gemini del siglo dieci... del siglo... de un siglo.

Aunque el sol ya se escondió
no esperes que yo me vaya;
amante fiel como yo
otro no, no creo que hai...ga.

Porque ya es noche cerrada
tú ni siquiera me ves.
Me encontrará la alborada
aquí, rendido a tus pies...es.

Tengo sueño, es mediodía,
quema el sol; pues bien, me iré.
Más tu recuerdo, alma mía,
me seguirá donde esté...aah.

Qué belleza, ¿eh? Y el último... el último es un "sonecto" que... es... a mí es el que... el último siempre me... de todos el más... a mí el último me... es un... el autor... y a mí me... es el que... yo cuando... se ve que en esta ed... siempre tuve como... a mí es el... el último a mí me... es el que... bueno a vos no te, a mí sí me, cada cual... a mí me... es el que... como yo si... una vez lo... y después... otra vez y otra vez me... y después otra vez me... me... ¡me copa!

Se terminó de imprimir en los Talleres Gráficos "El Amanecer"...

sábado, 23 de enero de 2010

tarde con sabor...

Tarde con sabor místico. Consulto con San Juan de la Cruz unas cuantas cosas para ver si la traducción del Cántico Espiritual al euskera es lo que tiene que ser y parece ser que lo és. De fondo tengo el oratorio del Verbum Panis del MGC di Firenze y otras indecencias. Estoy tranquilo.
Es buen momento para adentrarse en la espesura...

1 Dalla aurora al tramonto

5 Llama de amor viva

jueves, 21 de enero de 2010

poemilla del nuevo Ajolote

Queridos hermanos y hermanas en el Señor, hoy estoy solemne, aquí os cuelgo el último poema que me han publicado en el Ajolote. Hemos tenído que esperaar bastante, 3 meses, para ver un nuevo número de nuestra querida revista poética pero ya ha salido. Veo que mi querida Anaïs ya ha colgado en su blog la revista para quien quiera descargarsela. Yo no tengo ni idea de cómo hacerlo, pues, el enlace que tengo puesto en la actualidad lleva al anterior número de la revista. Ya me informaré del asunto.

Baladilla de otoño o

de la amargura del quererte

Herido sin remedio por
la amargura del quererte,
sabiendo que no te puedo
perder todavía más
de lo que ya te he perdido
quiero acabar de olvidarte.
Tanto me resucitaste
que se me ha olvidado morir.
¡Cómo puedo yo vivir
si soy más tuyo que mío!
Y si te olvido, me olvido…
Y si te odio, te quiero…
Ya no me hablas. No soy nada.
¡Ah! ¡Tú! ¡Mujer de otoño!
Los versos que yo te he escrito
mueren en olvidados cajones
y se pudren en cuadernos amarillos.
Hoy
con nada puedes amenazarme:
lo que tenía por perder
ya todo lo he perdido…
No tengo miedo a perderme
si te confieso, si te digo
que yo sin haber sido
ni tu novio, ni tu amante
soy el que más te ha querido.
Con eso tengo bastante.

¿Maldición bíblica?

Según se lee aquí, algún misterioso maleficio ha debido de padecer Haití para merecer tanta desdicha a lo largo de su historia. La razón sería la sinrazón: una especie de "maldición bíblica" (sic) que se habría apoderado de ese país sin que éste tuviera culpa alguna. Todo vendría de la dichosa maldición, lo monstruosamente inexplicable, el caos que se confunde con la divinidad.

Es como mínimo curioso que cierto progresismo, tan racionalista él, recurra a explicaciones míticas de vez en cuando. ¿Por qué Haití no ha sido un paraíso, se sigue preguntando candorosamente nuestro articulista, si fue un ejemplo extraordinario para el mundo al ser el único país nacido de una rebelión de los parias de la tierra? Pues, por eso justamente amigo mío, porque nació de la violencia y el terror más absolutos. Los nuevos amos fueron ex-esclavos que imitaron con la mayor ferocidad a sus antiguos opresores. No suprimieron el racismo, porque eso lo habían mamado de sus señores franceses: mandaron exterminar a los blancos y enseguida se dedicaron a esclavizarse unos a otros. De hecho, las disputas entre mulatos y negros han sido constantes desde entonces. Además, los haitianos tuvieron gobernantes enloquecidos que siguieron los usos de la metrópoli explotadora que los trajo desde las costas africanas. En parodia grotesca de Napoleón, el ex cocinero Henri Christophe llegó a proclamarse rey de Haití y construyó seis castillos, ocho palacios y una fortaleza disparatada en el norte de la isla, antes de suicidarse por miedo a sus súbditos sublevados. Lo cuenta el mismo Carpentier en El reino de este mundo.

Muchos desastres naturales ha sufrido América pero en ninguno de ellas, creo recordar, ha sucedido el estado de colapso que padece la ex colonia francesa. Al margen del nivel espantoso del terremoto, hay otras razones -y no bíblicas, precisamente- que permiten entender mejor todo: la miseria del país es la fundamental y ésta, a su vez, se debe al estado tradicional de anarquía que ha vivido Haití.

Una sociedad no puede vivir sin instituciones: sin justicia, iglesia, parlamento, organización sanitaria, policía... Es verdad que en otros países -pienso en la catástrofe de El Niño en Perú, en los endémicos huracanes y terremotos en centroamérica- la devastación ha sido enorme. Pero no hasta el punto de necesitar ayuda militar del extranjero para evitar la anarquía total. La diferencia de Haití con las repúblicas hispanoamericanas hay que buscarla en que éstas nacieron de una rebelión de las élites criollas. Con sus luces y sus sombras, los próceres de la Emancipación pusieron en marcha unos países que querían ser institucionales. Esta es la diferencia que marca a unos países de otros cuando vienen las catástrofes.

viernes, 15 de enero de 2010

sincerándome...

Me voy a sincerar. Ya es hora. Igual así descargo un poco este hervidero de ideas y pensamientos que llevo detras de las gafas, si, ahí, encima del cuello y debajo del pelo (que hay que cortárselo ya).
Pues resulta que es enero y sin darme demasiada cuenta he cumplido 23 años. ¿23? Sí, 23. Y ahora me pregunto yo, ¿Donde quedan los 18,19,20,21,22? buena pregunta Carolain. No tengo ni idea. No los guardo, se han ido. No es que yo lo haya mandado, es que se han ido. No han dejado huella en mi. En estos años no he conocido a nadie que me haya marcado, no he hecho nada de lo que me sienta orgulloso (y lo poco que he hecho nadie me lo ha reconocido). Mi música y poesía hechas con tantísmo dolor han sido ignoradas por el mundo y al final por su autor.

Si algo ha habído digno de mencionar de tres años para aquí es lo mucho que estoy disfrutando formandome en diversas disciplinas. Pero... ¿de qué vale saber sobre locos, cuentos viejos, piedras y rimas? A día de hoy nada.

No pido alabanzas, no pido homenajes, solo que la gente de mi entorno me reconozca lo que he hecho bien, así como me han hechado en cara lo que es hecho mal. Es justo y necesario.

Llevo, en otro orden de cosas, demasiado tiempo arrastrando cruces y no llego al calvario. La vía dolorosa se está haciendo muy larga. La agonía. Pero es una agonía tan larga que se me ha inmunizado el cuerpo y ya no duele. Ni tan siquera duele ya. Y añoro el dolor. Entonces, al menos, sentía. A día de hoy nie eso. Llevo ya unos años en fase ladrillo. Sin sentir ni padecer.

Siempre he sido enamoradizo. Yo confieso ante... lo he sido. Pero me he llevado más ostias que una pandereta gallega. Todavía me traspasa el corazón ese rayo que no cesa desde que empezó a iluminarme cuando tenía trece años. Esa terca estalactita que se hunde poco a poco en un corazón que es inmaterial. Ella tenía once. Y va siendo hora de alzar el vuelo no? una década de ascensión al gólgota.
Pero el resto de lances no me han ido mejor. Perdí espada en todos. Tampoco han sido muchos. Creo solamente uno, serio, vamos. Todavía reciente. Dos años que desnudé mi sentir delante suya. Dos años que paenas sé algo de ella. La última vez que nos vimos... septiembre. Mejor no recordarlo.
No es dolor, es pena. Es una nostalgia que se ha enquistado y provoca ataques de melancolía. Arrebatos pesadumbre. Llorar y llorar y llorar por todo. Hasta porque Manbrú se fue a la guerra.
Cada día soporto menos a la gente que se acerca a mi diciendo que me entiende y a cada palabra demuestra que no. Y más todavía a los que me dicen que son tonterías infantiles. Una puta mierda. Mi vida es solo mía y yo la sufro. Si quieres arrimar el hombro para cargar parte de mi cruz te lo agradezco, pero ni me pongas zancadillas ni te subas encima. Bastante tengo.
Ya no puedo escribir. Ya...

Dios me pide más de lo que ahora estoy dispuesto a dar. Lleva unos años machacándome con lo mismo y yo no quiero. NO QUIERO. Ahora, al menos, no. Pero muchas veces me embarga la nostagia de Dios y eso sí que me duele. Me duele y mata. No es un dolorcillo ingenuo... es dolor. Me veo felíz en otro lugar, ahciendo otras cosas con otras gentes y... no. Ahora no. Déjame en paz. ¿no ves que estoy herdio por el amor humano? mal argumento. ¿Eres capaz de llenar mi vida?

Así estoy yo...